Entrada 3 — El marco
normativo esencial
Leyes, directivas y estándares
que sostienen el cumplimiento
Introducción
Todo sistema de Compliance se
apoya en un conjunto de normas que definen lo que debe cumplirse, lo que debe
prevenirse y lo que debe reportarse.
Conocer este marco normativo
es fundamental para diseñar políticas eficaces, evitar sanciones y garantizar
la integridad corporativa.
Esta entrada ofrece una visión
ordenada de las principales fuentes legales y estándares internacionales que
sustentan el cumplimiento.
1. Qué entendemos por marco
normativo de Compliance
El marco normativo del
Compliance está formado por tres tipos de instrumentos:
a) Normas legales
Leyes nacionales e
internacionales que regulan la actividad empresarial.
b) Estándares técnicos
Guías voluntarias que definen
buenas prácticas y permiten certificar sistemas de gestión.
c) Directivas y
recomendaciones
Instrumentos de organismos
supranacionales que orientan la regulación y armonizan criterios.
Este conjunto forma la base
sobre la que se construyen los programas de cumplimiento.
2. Normativa clave por ámbitos
Estos ámbitos muestran cómo la
normativa no es uniforme, sino que se adapta a riesgos y sectores con lógicas
distintas.
1. Anticorrupción y
responsabilidad penal
·
Ley Orgánica 1/2015 (España):
introduce la responsabilidad penal de las personas jurídicas.
·
Foreign Corrupt Practices Act (FCPA, EE.
UU.):
prohíbe el soborno de funcionarios extranjeros.
·
UK Bribery Act (Reino Unido):
regula el soborno en el sector público y privado.
2. Protección de datos
·
Reglamento General de Protección de Datos
(RGPD): establece principios, derechos y obligaciones.
·
Ley Orgánica 3/2018 (España):
adapta el RGPD al ordenamiento español.
3. Prevención del blanqueo
de capitales
·
Ley 10/2010 (España):
obligaciones para sujetos obligados (banca, abogados, notarios…).
·
Directivas AML (UE):
medidas para prevenir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.
4. Normas internacionales
de Compliance
·
ISO 37301:
sistemas de gestión de Compliance.
·
ISO 37001:
sistemas de gestión antisoborno.
·
OCDE Guidelines:
recomendaciones sobre gobernanza corporativa y ética empresarial.
3. El papel de los estándares
voluntarios
Aunque no tienen fuerza legal,
los estándares técnicos son esenciales para:
·
estructurar programas de cumplimiento,
·
facilitar auditorías y certificaciones,
·
demostrar diligencia debida ante autoridades y
terceros.
Son, en la práctica, el puente
entre la ley y la gestión diaria.
4. Implicaciones estratégicas
para la empresa
Cumplir no es suficiente:
Las organizaciones deben
demostrar que han hecho todo lo posible por prevenir el incumplimiento.
El marco normativo evoluciona:
Nuevas leyes sobre
inteligencia artificial, sostenibilidad o ciberseguridad exigen actualización
constante.
El Compliance conecta áreas:
Legal, financiera,
tecnológica, ética y reputacional: todas convergen en el cumplimiento.
Conclusión
El marco normativo del
Compliance es amplio, dinámico y exigente.
Conocerlo permite diseñar
sistemas sólidos, adaptados a la realidad jurídica y empresarial.
En la próxima entrada
abordaremos el rol del Compliance Officer, figura clave para
interpretar, aplicar y supervisar este marco dentro de la organización.
Apéndice 3 — Mapa de
riesgos sectoriales
Ejemplos prácticos para
comprender la diversidad del riesgo
Introducción
La identificación de riesgos
no es un ejercicio abstracto: cada sector económico enfrenta amenazas
específicas que condicionan su estrategia de cumplimiento.
Este apéndice ofrece un
panorama comparado de riesgos sectoriales, mostrando cómo la normativa se
aplica de forma distinta según el contexto.
Este mapa no pretende ser
exhaustivo, sino ilustrativo: cada organización debe adaptar su lectura a su
realidad concreta.
1. Sector financiero
·
Blanqueo de capitales y financiación del
terrorismo.
·
Fraude contable y manipulación de información.
·
Uso indebido de información privilegiada.
·
Ciberataques a sistemas bancarios.
2. Sector sanitario
·
Protección de datos sensibles de pacientes.
·
Corrupción en la compra de medicamentos o
equipamiento.
·
Negligencias en protocolos de seguridad
clínica.
·
Ensayos clínicos sin garantías éticas
suficientes.
3. Sector tecnológico
·
Privacidad y tratamiento masivo de datos.
·
Propiedad intelectual y uso indebido de
software.
·
Sesgos algorítmicos en inteligencia artificial.
·
Ciberseguridad y vulnerabilidades críticas.
4. Sector industrial y
energético
·
Delitos medioambientales: vertidos, emisiones
ilegales.
·
Seguridad laboral en entornos de alto riesgo.
·
Sobornos en licitaciones públicas.
·
Manipulación de estándares de calidad o
seguridad.
5. Sector público
·
Corrupción y conflictos de interés.
·
Fraude en contratación administrativa.
·
Opacidad en la gestión de fondos públicos.
·
Uso indebido de datos ciudadanos.
Cierre reflexivo
Cada sector es un universo de
riesgos, y el Compliance debe ser capaz de leer el mapa y anticipar las
amenazas propias de su entorno.
Identificar riesgos es
reconocer la diversidad de caminos donde la ética puede perderse… o
fortalecerse.

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