Entrada 3 — Los principios del tratamiento: el corazón del RGPD (Protección de Datos de Carácter Personal en España)
Entrada 3 — Los
principios del tratamiento: el corazón del RGPD
Protección de Datos de
Carácter Personal en España
Toda arquitectura jurídica
tiene un núcleo ético. En el caso del RGPD, ese núcleo son los principios
del tratamiento de datos personales.
No son simples normas: son
convicciones que orientan la acción, límites que protegen a las personas y
criterios que permiten evaluar si un tratamiento es legítimo, proporcional y
respetuoso.
Esta entrada se adentra en
esos principios, no como una lista, sino como una brújula para el profesional
de cumplimiento.
1. Licitud, lealtad y
transparencia
Todo tratamiento debe tener
una base jurídica válida (licitud), respetar la confianza del interesado
(lealtad) y ser comprensible (transparencia). No basta con informar: hay que
hacerlo de forma clara, accesible y útil.
Ejemplo: una cláusula
informativa que oculta el propósito real del tratamiento vulnera estos tres
principios a la vez.
2. Minimización y limitación
Solo deben tratarse los datos
necesarios para la finalidad declarada. Además, deben conservarse solo
durante el tiempo imprescindible.
Ejemplo: conservar datos de
clientes inactivos durante años sin justificación vulnera la limitación
temporal.
3. Exactitud
Los datos deben ser correctos
y actualizados. Si no lo son, deben rectificarse o suprimirse sin demora.
Ejemplo: mantener una
dirección errónea en una base de datos puede generar perjuicios y
responsabilidades.
4. Integridad y
confidencialidad
Los datos deben estar protegidos
contra accesos no autorizados, pérdidas o destrucción. Esto implica aplicar
medidas técnicas y organizativas adecuadas.
Ejemplo: enviar datos
personales por correo electrónico sin cifrado puede vulnerar este principio.
5. Responsabilidad proactiva
(accountability)
El responsable debe demostrar
que cumple con todos los principios anteriores. No basta con tener políticas:
hay que aplicarlas, documentarlas y revisarlas.
Ejemplo: no disponer de un
Registro de Actividades de Tratamiento actualizado puede evidenciar falta de
accountability.
6. Cómo aplicar los principios
en la práctica
Los principios no se aplican
por separado. Forman un conjunto coherente que debe guiar:
·
la redacción de cláusulas informativas
·
la elección de bases jurídicas
·
la duración del tratamiento
·
la seguridad de los sistemas
·
la gestión de derechos
·
la evaluación de riesgos
Un tratamiento que respeta los
principios es más fácil de defender, más seguro para el interesado y más sólido
ante una auditoría.
7. Cierre: los principios como
brújula ética
Los principios del RGPD no son
una carga. Son una guía. Ayudan a tomar decisiones con criterio, a evitar
errores y a construir una cultura de privacidad que va más allá del
cumplimiento formal.
En la próxima entrada
abordaremos los derechos de las personas: el poder que el RGPD devuelve
al ciudadano.

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