Entrada 9 — Gestión de brechas de seguridad y notificaciones (Protección de Datos de Carácter Personal en España)
Entrada 9 — Gestión de
brechas de seguridad y notificaciones
Protección de Datos de
Carácter Personal en España
La seguridad absoluta no
existe. Por eso, el RGPD no solo exige prevenir, sino también saber actuar
cuando algo falla.
Una brecha de seguridad
puede poner en riesgo los datos personales y, con ellos, la confianza de los
interesados.
Esta entrada explica cómo
identificar una brecha, cómo gestionarla y cuándo debe notificarse a la
autoridad y al afectado.
1. ¿Qué es una brecha de
seguridad?
El RGPD define la brecha como “toda
violación de la seguridad que ocasione la destrucción, pérdida o alteración de
datos personales, o la comunicación o acceso no autorizado a dichos datos”.
Ejemplos:
·
Robo de dispositivos sin cifrado
·
Acceso indebido a bases de datos
·
Pérdida de documentos físicos
·
Envío de correos masivos con destinatarios
visibles
·
Ataques de ransomware
No todas las brechas deben
notificarse, pero todas deben documentarse y analizarse.
2. ¿Qué hacer ante una brecha?
El responsable debe:
1.
Detectar la brecha lo antes
posible
2.
Evaluar si implica riesgo para
los derechos de las personas
3.
Notificar a la
AEPD en un máximo de 72 horas si hay riesgo
4.
Informar al
interesado si el riesgo es alto
5.
Documentar el
incidente, causas, consecuencias y medidas
6.
Aplicar medidas correctoras y
preventivas
Ejemplo: si se filtran datos
de salud de pacientes, debe notificarse a la AEPD y a los afectados.
3. ¿Qué debe incluir la
notificación a la AEPD?
·
Naturaleza de la brecha
·
Categorías y número de afectados
·
Consecuencias probables
·
Medidas adoptadas
·
Datos de contacto del DPD
·
Justificación si se notifica fuera de plazo
La AEPD puede requerir
información adicional o iniciar actuaciones.
4. ¿Cómo informar al
interesado?
Debe hacerse de forma:
·
Clara y comprensible
·
Sin tecnicismos innecesarios
·
Indicando riesgos y medidas adoptadas
·
Ofreciendo canales de contacto
Ejemplo: un correo directo
explicando el incidente, sus efectos y cómo protegerse.
5. Herramientas y buenas
prácticas
·
Protocolos internos de gestión de brechas
·
Registro de incidentes
·
Simulacros y formación
·
Guías de la AEPD
·
Normas ISO 27035 (gestión de incidentes)
·
Coordinación con el DPD y el equipo técnico
Una brecha bien gestionada
puede convertirse en una oportunidad para mejorar.
6. Cierre: comunicar bien es
proteger mejor
Ante una brecha, el silencio
no protege. La transparencia, la rapidez y la empatía son claves para preservar
la confianza.
Gestionar bien una brecha no
solo cumple la norma: honra a quienes confiaron sus datos.
En la próxima entrada
abordaremos el papel de la AEPD y el sistema sancionador.

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