Geopolítica del Mediterráneo Occidental - ENTRADA 5: Inteligencia y Antiterrorismo: El Seguro de Vida Mutuo


 

Geopolítica del Mediterráneo Occidental

ENTRADA 5: Inteligencia y Antiterrorismo: El Seguro de Vida Mutuo

En el Mediterráneo Occidental, la economía es el freno, la energía es la vulnerabilidad y la diplomacia es el tablero. Pero hay un ámbito donde España y Marruecos no pueden permitirse ni un solo error: la cooperación en inteligencia y lucha antiterrorista.

Este es el verdadero seguro de vida mutuo, el pilar silencioso que sostiene la estabilidad de ambos Estados y que, paradójicamente, es también el más frágil si la relación política se deteriora.

La cooperación en seguridad tiene un peso que a menudo pasa desapercibido: interrumpir los canales de intercambio de información dejaría a ambos países sin capacidad para anticipar amenazas procedentes de grupos como DAESH o AQMI, debilitando la vigilancia en un entorno donde la inestabilidad puede propagarse con rapidez.

Y es exactamente así.

La cooperación antiterrorista no es un gesto diplomático: es una necesidad existencial para ambos.

 

1. La alianza invisible: CNI y DGST, una simbiosis operativa

España y Marruecos mantienen una de las colaboraciones antiterroristas más eficaces del mundo.

No es retórica: es un hecho operativo.

·       Intercambio constante de inteligencia sobre células radicalizadas.

·       Alertas tempranas que han evitado atentados en suelo español.

·       Operaciones conjuntas contra redes yihadistas.

·       Seguimiento coordinado de retornados del Sahel.

·       Control compartido de movimientos sospechosos en el Estrecho.

Marruecos es, para España, una fuente primaria de información sobre:

·       Radicalización en el Magreb

·       Movimientos de DAESH en el Sahel

·       Redes de captación en Europa

·       Tráfico ilícito vinculado a grupos extremistas

Y España es, para Marruecos, el puente hacia:

·       Europol

·       Interpol

·       Servicios de inteligencia europeos

·       Mecanismos de cooperación judicial

La relación es tan profunda que ninguno de los dos puede sustituir al otro.

 

2. El riesgo interno para Marruecos: el enemigo está dentro

A diferencia de España, Marruecos enfrenta una amenaza interna mucho más intensa:

·       Células durmientes

·       Radicalización en zonas rurales

·       Influencia creciente del salafismo

·       Retornados del Sahel

·       Redes vinculadas a AQMI y DAESH

El contexto de seguridad regional añade un matiz decisivo: la monarquía alauí figura entre los objetivos prioritarios del radicalismo islamista, que la percibe como un pilar de estabilidad y un aliado de Occidente en el Magreb. Esa amenaza constante explica por qué Rabat necesita cooperación exterior para mantener bajo control los focos de radicalización.

Esto significa que Marruecos no puede permitirse perder acceso a la inteligencia europea.

Si Rabat decide tensar la cuerda con España, se arriesga a:

·       Perder información crítica

·       Reducir su capacidad de anticipación

·       Debilitar su control interno

·       Exponerse a atentados que erosionen la legitimidad del régimen

En términos estratégicos, sería un suicidio.

 

3. El Sahel: el polvorín que amenaza a ambos

El Sahel es hoy uno de los territorios más peligrosos del planeta:

·       Expansión de grupos yihadistas

·       Retirada de fuerzas occidentales

·       Penetración de actores externos

·       Inestabilidad crónica en Malí, Níger y Burkina Faso

·       Presencia de mercenarios y redes criminales

El riesgo geopolítico es evidente: una desestabilización en el Estrecho de Gibraltar constituye el escenario ideal para los grupos radicales que buscan proyectarse hacia el norte, aprovechando cualquier vacío de control para expandir su influencia y operar en un corredor crítico para Europa.

Si España y Marruecos rompen su cooperación:

·       El Sahel se convierte en un corredor abierto hacia Europa

·       Las rutas de radicalización se multiplican

·       El Estrecho pierde su función de contención

·       La UE queda expuesta en su flanco más vulnerable

La seguridad del Estrecho depende, literalmente, de la coordinación entre Madrid y Rabat.

 

4. La tentación de la presión: un arma que Marruecos no puede usar

Si Marruecos, alentado por un actor externo, decidiera utilizar la seguridad como herramienta de presión —relajando controles, reduciendo cooperación o filtrando información selectivamente— el efecto sería devastador para ambos.

Para España:

·       Incremento del riesgo de atentados

·       Saturación de los servicios de inteligencia

·       Vulnerabilidad en Ceuta y Melilla

·       Mayor presión en el Estrecho

Para Marruecos:

·       Pérdida de información crítica

·       Incremento de la amenaza interna

·       Riesgo de atentados contra instituciones del Estado

·       Deslegitimación del régimen ante su población

En seguridad, no hay margen para juegos tácticos. La cooperación no es negociable.

 

5. La respuesta española: blindar la cooperación, no depender de ella

España debe actuar con una doble estrategia:

a) Blindar la cooperación

·       Mantener canales técnicos abiertos incluso en crisis diplomáticas

·       Asegurar la continuidad operativa entre CNI y DGST

·       Evitar que tensiones políticas contaminen la inteligencia

b) No depender exclusivamente de Marruecos

·       Reforzar la cooperación con Argelia

·       Incrementar la presencia en el Sahel

·       Profundizar la integración con Europol

·       Desarrollar capacidades propias de vigilancia en el Estrecho

La cooperación es esencial, pero no puede ser un punto único de fallo.

 

Conclusión: la seguridad como límite infranqueable

La cooperación antiterrorista es el único ámbito donde España y Marruecos no pueden permitirse tensiones prolongadas. Es el seguro de vida mutuo que sostiene la estabilidad del Mediterráneo Occidental.

Si Marruecos decidiera instrumentalizar la seguridad para presionar a España, no solo pondría en riesgo a su vecino: pondría en riesgo su propia supervivencia interna.

En la próxima entrada analizaremos un pilar igualmente crítico: la energía y el papel de Argelia como actor oportunista en un escenario de tensión.

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