Hacia el desmontaje del régimen: Entrada 1: El método praxeológico y los planos de la demolición institucional
Hacia el desmontaje del
régimen: el derecho como vector de destrucción creativa
Entrada 1: El
método praxeológico y los planos de la demolición institucional
El ciclo analítico que hemos
clausurado, “La Democracia como Método: Una Lectura Schumpeteriana de la
España Actual”, ha tenido por objeto una tarea estrictamente anatómica:
desvestir la praxis política de la España contemporánea de sus ropajes
litúrgicos para exponer las osamentas de su realidad material. Bajo el prisma
descarnado de la sociología schumpeteriana, hemos examinado cómo el ágora
deliberativa ha sido sustituida por un mercado oligopolístico de alta
intensidad, donde la polarización afectiva opera como una estrategia científica
de fidelización de marcas y la partidocracia consagra la colonización
sistemática de la burocracia experta. El diagnóstico, desprovisto de lenitivos
pedagógicos, nos sitúa ante una paradoja sombría: el advenimiento de una
tecnocracia social perfecta donde el ciudadano, transmutado en consumidor
pasivo de consignas identitarias, consiente la entrega paulatina de sus
libertades reales a cambio de la seguridad psicológica y el tutelaje del
Estado.
Llegados a este punto de
inflexión, el realismo analítico se enfrenta a un doble peligro: el
estancamiento en la queja nostálgica o la capitulación ante el cinismo
ilustrado. Si la conclusión de nuestra disección es que el orden institucional
se ha blindado de manera inexpugnable frente a sus propios mecanismos de
autorreforma interna, la tentación inmediata es declarar la parálisis
histórica. Sin embargo, la praxeología nos enseña que un monopolio fosilizado
no se disuelve mediante la apelación a la ética de sus gestores, sino cuando
las fuerzas tectónicas de la realidad exterior logran cortarle definitivamente
el suministro de oxígeno.
Este nuevo ciclo de ensayos
que hoy inauguramos nace con una vocación explícitamente operativa:
transicionar de la descripción de la arquitectura latente a la formulación del
mecanismo de su demolición. No se hallarán en estas páginas proclamas líricas
de regeneración idílica ni manifiestos voluntaristas destinados a adornar las
estanterías de la bienintencionada clase intelectual. El propósito es
decididamente más exigente: articular un programa de desmontaje praxeológico.
Se trata, en rigor, de combatir la hipertrofia del Estado utilizando la única
tecnología que la partidocracia respeta porque delimita el marco de su
coacción: el ordenamiento jurídico y el Boletín Oficial del Estado.
Si el armazón de la
partidocracia española se sostiene sobre barreras de entrada artificiales, la
disrupción de su modelo de negocio requiere introducir vectores de destrucción
creativa en el corazón mismo de su andamiaje legislativo. A lo largo de las
próximas entregas, desentrañaremos de manera quirúrgica las reformas normativas
necesarias para desmantelar los cuatro pilares que garantizan la impunidad del
oligopolio actual:
- La demolición de las barreras del mercado
electoral: Un análisis técnico de la reforma de la
LOREG para forzar la apertura de listas y la quiebra del monopolio de
asignación de las marcas, complementado con la asfixia financiera de las
corporaciones partidistas mediante la supresión de sus subsidios públicos.
- El restablecimiento del arbitraje neutral:
El blindaje legislativo de la burocracia autónoma frente a la colonización
de los comités de estrategia, devolviendo la independencia a la Fiscalía
General y a los órganos de control judicial mediante la exclusión
definitiva del reparto de cuotas políticas.
- El embridamiento de la inflación
normativa: La reforma de los mecanismos de
producción legal —con especial énfasis en el acotamiento restrictivo del
Real Decreto-Ley— para detener la asfixia regulatoria que anula la libre
iniciativa civil.
- La neutralización del clientelismo
institucionalizado: La intervención de la Ley General de
Subvenciones para cortar el cordón umbilical que alimenta a la clase
intelectual orgánica y a los pesebres ideológicos, forzando la emergencia
de una sociedad civil madura y financieramente soberana.
Este ejercicio de carpintería
legal no pretende perfeccionar el régimen vigente, sino despojarlo de las
herramientas coercitivas que emplea para colonizar el tejido civil. La
destrucción creativa institucional se consumará inevitablemente cuando la inviabilidad
matemática del modelo fiscal y regulatorio actual sea insostenible. El desafío
civilizatorio de nuestro tiempo no consiste en aguardar pasivamente ese
colapso, sino en edificar, en la penumbra del presente, el armazón conceptual y
moral que habrá de sustituirlo. Comencemos, pues, por el diseño de los planos
de su desmontaje.

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