La Burocracia del Relato y los Incendios Forestales: Schumpeter, la Partidocracia y el Quiebra del Compliance Silvícola
La Burocracia del Relato y los
Incendios Forestales: Schumpeter, la Partidocracia y el Quiebra del Compliance
Silvícola
En Capitalismo, Socialismo
y Democracia, Joseph Schumpeter identificó una de las patologías más
sutiles pero destructivas del régimen partidocrático: la consolidación de un
cuerpo de "intelectuales" y asesores cuya subsistencia no depende de
la eficacia directiva ni del rigor técnico, sino de la fabricación de marcos
narrativos para la contienda política. En el ecosistema de la partidocracia,
los problemas complejos no se resuelven; se instrumentalizan.
La respuesta gubernamental
ante las olas de incendios devastadores que asuelan nuestro país ofrece un
ejemplo de manual de esta dinámica. Mientras miles de hectáreas arden y el
medio rural colapsa, la asesoría de imagen del Ejecutivo apresura el lanzamiento
de un mantra conocido: la exigencia de un "Pacto de Estado frente a la
Emergencia Climática", acompañado de la descalificación genérica de la
oposición.
Esta reacción no es casual: es
el mecanismo de defensa de la partidocracia para evadir la rendición de cuentas
sobre el colapso de la gestión pública.
1. El marco ideológico contra
el rigor científico
La ciencia forestal e
hidrológica lleva décadas advirtiendo de que el verdadero problema de los
grandes incendios no es solo el incremento estival de las temperaturas —una
variable climática innegable—, sino la acumulación incontrolada de masa
forestal y matorral (carga de combustible) provocada por el abandono del
medio rural, la sobrerregulación punitiva del uso del monte y la falta de
aprovechamiento ganadero y forestal tradicional.
Invocarlo todo al "cambio
climático" equivale a refugiarse en una causa abstracta para eludir la
responsabilidad concreta. Pretender firmar un gran "Pacto Climático"
en mitad de las llamas, antes de apagar el fuego y auditar las causas, es una
inversión deliberada del método científico y de la lógica administrativa. La
ciencia exige diagnosticar las variables controlables para intervenir sobre
ellas; el marketing partidocrático prefiere la abstracción inalcanzable para no
asumir la responsabilidad de lo que no se hizo durante el invierno.
2. El colapso del Compliance
Público en la gestión del territorio
Desde la perspectiva del Compliance
Institucional y Civil, los incendios forestales de gran escala representan
un fallo sistémico de la diligencia debida en la administración del
patrimonio público.
- Ausencia de control de riesgos:
Cualquier modelo serio de cumplimiento en una organización exige la
identificación, evaluación y mitigación de los riesgos catastróficos. La
acumulación de biomasa sin control en los montes es un riesgo obvio,
medible y predecible.
- Irresponsabilidad patrimonial:
Si una entidad privada permitiera la acumulación de material inflamable en
sus predios sin las debidas franjas de seguridad ni planes de
autoprotección, sus administradores responderían penal y patrimonialmente
por negligencia. En la Administración pública, en cambio, la falta de
limpieza y prevención en los montes se diluye en un cruce de competencias
entre ministerios y comunidades autónomas, protegido por el anonimato
burocrático.
El Compliance Civil
exige que la inacción en la prevención silvícola deje de ser impune. La falta
de gestión del combustible forestal durante los meses fríos constituye un
incumplimiento del deber de conservación que genera responsabilidades directas
en la cadena de mando administrativa.
3. Por una pedagogía de la
responsabilidad: Apagar, auditar y pactar
Un Estado eficiente y con
rigor procedimental no aborda las crisis desde la agitación propagandística.
Para recuperar el sentido de las instituciones frente al botín de la
partidocracia, la hoja de ruta debe ser rigurosamente secuencial:
1. Apagar
y proteger: Concentrar todos los recursos del Estado en la
extinción y la protección de vidas y bienes, libre de trincheras ideológicas.
2. Auditoría
forense e independiente: Analizar con criterios puramente técnicos
y científicos las causas de cada foco, evaluando el estado previo de los
montes, las franjas de protección, los recursos invertidos en prevención y la
cadena de respuesta.
3. Exigencia
de responsabilidad técnica y personal: Exigir cuentas a los órganos
directivos competentes sobre la ejecución de los planes de ordenación forestal
y la gestión de la biomasa.
4. Pacto
de Estado por la Gestión del Territorio y el Medio Rural: Un
acuerdo integral fundamentado en la evidencia técnica, la recuperación de la
actividad económica rural y la silvicultura preventiva, donde la adaptación al
cambio climático sea una herramienta científica de trabajo y no un escudo
retórico para la inoperancia.
Mientras los intelectuales de
la partidocracia sigan vendiendo eslóganes abstractos para cubrir los errores
de la administración, la masa forestal seguirá acumulando el combustible del
próximo gran incendio. La verdadera resistencia democrática pasa por exigir la
vuelta al rigor técnico, a la evidencia científica y a la responsabilidad
personal en la gestión de lo público.

Comentarios
Publicar un comentario