EL PUNTO CIEGO DE LA CONTENCIÓN: EL DESAFÍO OPERATIVO DE LA EXPULSIÓN IN SITU EN CEUTA
La situación operativa en
Ceuta ha entrado en una fase crítica. Pese a los esquemas técnicos y las
propuestas que permitirían recuperar el control territorial, la realidad sobre
el terreno muestra un incumplimiento sistemático de los principios básicos de
seguridad y soberanía. Se han habilitado infraestructuras de asentamiento sin
articular una vía de salida real para los expedientes resueltos hacia
Marruecos, concentrando a contingentes de migrantes mientras un volumen aún
mayor permanece en itinerancia por calles, montes y playas.
La contradicción es evidente:
mientras los recintos provisionales exhiben equipamientos nuevos, las
plantillas policiales desplazadas desde la Península continúan infradotadas y
alojadas en condiciones indignas. Sin un protocolo de custodia que impida la
salida de estos recintos, la sensación de inseguridad y la falta de control
público se perpetúan en todo el término municipal.
1. La ilusión de la docilidad:
la frustración procesal como detonante
El relativo mantenimiento del
orden descansa sobre una ficción: la expectativa de ser trasladados a la
Península o de regularizar la estancia. Este equilibrio es frágil y temporal.
En el momento en que se
completen las instrucciones y se notifiquen masivamente las resoluciones de
expulsión, la perspectiva del retorno inminente a Marruecos romperá la
contención pasiva. La docilidad inicial dará paso a:
- resistencia activa,
- intentos de fuga,
- destrucción de documentación de filiación,
- episodios de alteración grave del orden
público en el casco urbano, los montes y las zonas costeras.
La contención asistencial no
es una estrategia: es un paréntesis que se cerrará en cuanto la realidad
jurídica entre en escena.
2. El reto táctico del
movimiento hacia El Tarajal
El verdadero problema
operativo que el Estado no ha previsto es cómo trasladar de forma segura y
ordenada a miles de personas en fase de rechazo procesal desde los puntos de
concentración hasta la frontera. Ejecutar devoluciones in situ sin el número
adecuado de efectivos abocaría a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
a un escenario de desbordamiento.
Para evitar que Ceuta entre en
una espiral de caos, se requiere un Plan de Estado de Reacción Inmediata
basado en tres pilares:
A) Refuerzo policial de
contención
Duplicar de inmediato la
presencia de unidades de intervención (UIP y GRS), dotándolas de logística
militarizada y alojamiento digno. La autoridad territorial no se improvisa: se
despliega.
B) Estanqueidad y custodia
cautelar
Transformar los asentamientos
provisionales en infraestructuras de custodia acotadas, donde la adscripción y
permanencia sean obligatorias durante la tramitación del expediente. Sin
custodia, no hay orden; sin orden, no hay seguridad.
C) Convoyes de transferencia
blindada
Coordinar pasillos de
seguridad y transporte colectivo bajo escolta continuada desde los centros de
retención hasta El Tarajal, ejecutando devoluciones por cupos acordados con
Marruecos. La devolución in situ exige logística, autoridad y previsión.
Conclusión
Un Gobierno previsor no puede
ignorar por más tiempo la información operativa acumulada ni fiar la
tranquilidad de una ciudad a la inercia de los acontecimientos. Si no se actúa
con determinación táctica antes de que la notificación masiva de expulsiones
active el conflicto en las calles, la falta de previsión convertirá una crisis
administrativa en un problema de seguridad nacional.
La soberanía y el Estado de
Derecho exigen estar preparados para ejecutar la ley con rigor, logística y
autoridad territorial.
Nota final
Durante la crisis de Ceuta,
muchos profesionales han trabajado para aportar soluciones viables. La
Inteligencia del Estado habrá trasladado al Gobierno planes operativos que no
han sido atendidos, sustituidos por un parcheo asistencial que no resuelve el
problema. Con las medidas adecuadas y la logística necesaria, los expedientes
podrían estar ya resueltos y la ciudad estabilizada.
Ahora se plantea un desafío
mayor: un polvorín operativo que solo puede evitarse con decisión política y
despliegue inmediato. Pongo a disposición de quien quiera analizarlo el plan
que he trabajado estos días para Ceuta y que ya publiqué en el Blog. Todavía puede ponerse en marcha si
existe voluntad de actuar. Es el plan más extremo con el que se puede actuar dentro del Estado de Derecho, porque aún no se dan las condiciones del Estado de Sitio.
Ceuta: Arquitectura Jurídica,
Institucional y Diplomática para Recuperar el Orden y la Seguridad (Esquema
general)
Entrada 1 — La urgencia del
rediseño jurídico: Ceuta como frontera europea
Entrada 2 — La arquitectura
institucional y el mando único: cómo recuperar el control territorial en Ceuta
Entrada 3 — El modelo
operativo de custodia y procesamiento in situ: ordenar el territorio y
garantizar la tutela judicial efectiva
Entrada 4 — La dimensión
europea y diplomática: activar la condicionalidad y la cooperación para
estabilizar la frontera sur
Soberanía y Logística deEstado: El Refuerzo Interministerial que Exige el Caos en Ceuta

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