Identificación formal presencial: pautas operativas para la verificación de documentos fehacientes


 

Identificación formal presencial: pautas operativas para la verificación de documentos fehacientes

Actualización técnica sobre el artículo 6 del Reglamento y la profesionalización del proceso de verificación

La identificación formal presencial es el acto fundacional de la diligencia debida.

Presupone la presencia física del cliente ante el verificador, y exige:

  • la comprobación de la autenticidad del documento,
  • la confrontación de los datos biométricos,
  • y la aplicación de un procedimiento profesional, documentado y trazable.

Esta entrada ofrece pautas concretas para diseñar y aplicar ese procedimiento, especialmente en sujetos obligados con atención directa al público.

1. Fundamento normativo y exigencia operativa

La identificación formal presencial está regulada en el artículo 6 del Reglamento de la Ley 10/2010.

Debe realizarse:

  • antes de establecer la relación de negocio,
  • o antes de ejecutar una operación ocasional que supere los umbrales del artículo 38 de la Ley.

El documento presentado debe ser fehaciente, y el verificador debe comprobar:

  • su autenticidad,
  • la correspondencia biométrica,
  • y la ausencia de alteraciones o suplantaciones.

2. Elementos clave del proceso presencial

El proceso de verificación presencial implica tres elementos:

  • El verificador: persona formada, responsable y dotada de medios.
  • El cliente: persona física que presenta el documento.
  • El documento fehaciente: DNI, pasaporte, tarjeta de residencia, etc.

El verificador representa al sujeto obligado, y por tanto, también a sus administradores y directivos (art. 54 de la Ley).

Su actuación debe estar respaldada por:

  • políticas escritas,
  • procedimientos claros,
  • y formación técnica y psicológica.

3. Objetivos del procedimiento de verificación

Todo procedimiento de verificación presencial debe perseguir dos objetivos:

  • Evitar la aceptación de documentos falsificados,
  • Asegurar la correspondencia biométrica entre documento y portador.

Para ello, se deben contemplar:

  • formación técnica sobre medidas de seguridad,
  • formación psicológica para detectar engaños,
  • dotación mínima de herramientas (lupa, luz UV, etc.),
  • y protocolos de actuación ante dudas o irregularidades.

4. Tipos de engaño más frecuentes

Los delincuentes utilizan tres modalidades de engaño:

a) Documentos totalmente falsificados

  • Requieren falsificadores expertos.
  • Son detectables mediante análisis de medidas de seguridad.

b) Documentos sustraídos o perdidos, con datos modificados

  • Muy frecuentes.
  • Se modifican fotos o fechas para adaptarlos al portador.

c) Documentos verdaderos, sin modificación, usados con técnicas de persuasión

  • El delincuente distrae al verificador para evitar el control.
  • Se aprovechan de momentos de estrés o falta de formación.

5. Formación de verificadores: técnica y psicológica

La formación debe incluir:

  • Verificación técnica: medidas de seguridad, tipos de documentos, herramientas.
  • Verificación psicológica: detección de engaños, gestión de dudas, trato al cliente.

Debe impartirse por:

  • personal interno especializado,
  • o entidades externas acreditadas.

Debe ser obligatoria para todo empleado que participe en procesos de contratación o control documental (art. 29 de la Ley).

6. Protocolos ante documentos dudosos

Los procedimientos deben incluir:

  • cómo actuar ante dudas,
  • cómo preservar la cadena de custodia,
  • cómo remitir documentos a laboratorios externos,
  • cómo obtener copias o grabaciones de seguridad,
  • cómo tratar al cliente con respeto y firmeza.

El verificador debe saber que:

  • no debe devolver el documento si hay sospecha,
  • puede pedir ayuda a compañeros,
  • y debe preservar huellas y rastros biológicos si se incauta el documento.

7. Verificación básica vs. verificación especializada

El proceso de identificación formal presencial puede estructurarse en dos niveles operativos, según la complejidad del documento y el riesgo de la operación:

Verificación básica

Es la que realiza el verificador en el punto de atención, durante el contacto directo con el cliente.

Sus características principales son:

  • se ejecuta en tiempo real,
  • requiere formación mínima y herramientas simples (lupa, luz UV, guía de documentos),
  • tiene un tiempo limitado de ejecución (entre 30 segundos y 2 minutos),
  • permite detectar alteraciones evidentes, incoherencias o suplantaciones básicas.

Debe estar respaldada por un protocolo claro, y el verificador debe saber cómo actuar ante dudas, cómo registrar la incidencia y cómo escalar el caso.

Verificación especializada

Es la que realiza personal técnico o laboratorios externos, cuando el documento presenta indicios de falsificación o requiere análisis profundo.

Sus características son:

  • se realiza fuera del punto de atención,
  • utiliza equipos avanzados (microscopía, espectroscopía, análisis de tintas, etc.),
  • permite detectar falsificaciones sofisticadas,
  • genera un archivo fotográfico y documental del análisis.

Ambos niveles deben estar conectados por un procedimiento trazable: el verificador básico debe saber cuándo y cómo derivar un documento a verificación especializada, y el resultado debe incorporarse al expediente del cliente.

Ambas deben estar conectadas por protocolos claros y trazables.

Conclusión

La identificación formal presencial no es un trámite.

Es un acto técnico, jurídico y operativo que requiere planificación, formación y profesionalización.

Los sujetos obligados deben:

  • diseñar políticas y procedimientos claros,
  • formar a sus verificadores,
  • dotarlos de medios,
  • y establecer protocolos ante irregularidades.

Porque la seguridad de las relaciones de negocio empieza en el primer gesto: verificar que quien está delante es quien dice ser.


Esta entrada sintetiza y esquematiza mi entrada de 2015, mucho más extensa y con otros datos de interés, que puede analizarse aquí.

Comentarios