¿Puede existir una prevención activa de la financiación del terrorismo? Actualización estratégica y operativa (2026)
¿Puede existir una prevención activa de la financiación del terrorismo? Actualización estratégica y operativa (2026)
💥La lucha contra la financiación del terrorismo (FT) ha evolucionado desde una prevención reactiva, centrada en el cumplimiento formal, hacia una prevención activa, basada en inteligencia financiera, coordinación institucional y colaboración público–privada. Esta transición exige estructuras sólidas, formación transversal y voluntad política.
1. Marco europeo: estrategia de coordinación
La Comisión Europea ha reforzado desde 2016 su enfoque estratégico mediante:
- La Directiva (UE) 2018/843 (5ª Directiva AML), que amplía el control sobre entidades sin ánimo de lucro, criptomonedas y beneficiarios reales.
- La creación de la Autoridad Europea contra el Blanqueo de Capitales (AMLA), prevista para 2026, que coordinará a las UIF nacionales.
- La promoción de Comités de Enlace entre sector público y privado, para compartir tipologías, indicadores y alertas.
2. España: avances institucionales
En España, la estructura nacional de coordinación se ha consolidado:
- La Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (CPBCIM) sigue siendo el eje institucional.
- El Comité de Inteligencia Financiera, creado por el Reglamento, ha ampliado su capacidad técnica.
- El SEPBLAC ha reforzado su papel como UIF, incorporando nuevas tecnologías de análisis y protocolos de intercambio.
Sin embargo, la coordinación horizontal entre actores institucionales sigue siendo parcial. Aunque existen unidades técnicas en Interior, Hacienda y Justicia, no todas están conectadas de forma sistemática para generar inteligencia compartida.
3. Formación y control interno en el sector público
La formación en PBC/FT para funcionarios públicos ha avanzado, pero sigue siendo desigual:
- Algunos ministerios han incorporado módulos formativos obligatorios.
- No existe aún una formación transversal homologada para todos los actores institucionales.
- La creación de OCI institucionales (Órganos de Control Interno) sigue siendo una propuesta pendiente, aunque algunas unidades técnicas ya operan con funciones similares.
4. Cooperación público–privada: avances y retos
Desde 2016 se han dado pasos importantes:
- Reuniones periódicas entre SEPBLAC y entidades financieras.
- Participación de bancos en foros europeos sobre FT.
- Intercambio de tipologías y alertas en tiempo real.
Pero aún falta:
- Un protocolo nacional de retorno de información hacia los sujetos obligados.
- La creación de grupos conjuntos de análisis con expertos del sector financiero, inteligencia y seguridad.
- La sistematización de la colaboración con ONGs, fundaciones y plataformas digitales.
5. Hacia una prevención activa
Una prevención activa requiere:
- Inteligencia compartida entre instituciones públicas.
- Formación transversal en PBC/FT.
- Protocolos de colaboración con el sector privado.
- Retorno de información útil para mejorar la calidad de los reportes.
Esta entrada es complemento a mi entrada original del año 2016 que puede analizarse aquí.
En mi análisis de 2016 anticipó, creo que con claridad, los elementos clave de una prevención activa: coordinación, formación, inteligencia y colaboración. Esta actualización no la sustituye, sino que la complementa, incorporando los avances institucionales y normativos que permiten vislumbrar una prevención más eficaz, estratégica y compartida.

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