¿Puede existir una prevención activa de la financiación del terrorismo? Actualización estratégica y operativa (2026)


¿Puede existir una prevención activa de la financiación del terrorismo? Actualización estratégica y operativa (2026)

💥La lucha contra la financiación del terrorismo (FT) ha evolucionado desde una prevención reactiva, centrada en el cumplimiento formal, hacia una prevención activa, basada en inteligencia financiera, coordinación institucional y colaboración público–privada. Esta transición exige estructuras sólidas, formación transversal y voluntad política.

1. Marco europeo: estrategia de coordinación

La Comisión Europea ha reforzado desde 2016 su enfoque estratégico mediante:

2. España: avances institucionales

En España, la estructura nacional de coordinación se ha consolidado:

  • La Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (CPBCIM) sigue siendo el eje institucional.
  • El Comité de Inteligencia Financiera, creado por el Reglamento, ha ampliado su capacidad técnica.
  • El SEPBLAC ha reforzado su papel como UIF, incorporando nuevas tecnologías de análisis y protocolos de intercambio.

Sin embargo, la coordinación horizontal entre actores institucionales sigue siendo parcial. Aunque existen unidades técnicas en Interior, Hacienda y Justicia, no todas están conectadas de forma sistemática para generar inteligencia compartida.

3. Formación y control interno en el sector público

La formación en PBC/FT para funcionarios públicos ha avanzado, pero sigue siendo desigual:

  • Algunos ministerios han incorporado módulos formativos obligatorios.
  • No existe aún una formación transversal homologada para todos los actores institucionales.
  • La creación de OCI institucionales (Órganos de Control Interno) sigue siendo una propuesta pendiente, aunque algunas unidades técnicas ya operan con funciones similares.

4. Cooperación público–privada: avances y retos

Desde 2016 se han dado pasos importantes:

  • Reuniones periódicas entre SEPBLAC y entidades financieras.
  • Participación de bancos en foros europeos sobre FT.
  • Intercambio de tipologías y alertas en tiempo real.

Pero aún falta:

  • Un protocolo nacional de retorno de información hacia los sujetos obligados.
  • La creación de grupos conjuntos de análisis con expertos del sector financiero, inteligencia y seguridad.
  • La sistematización de la colaboración con ONGs, fundaciones y plataformas digitales.

5. Hacia una prevención activa

Una prevención activa requiere:

  • Inteligencia compartida entre instituciones públicas.
  • Formación transversal en PBC/FT.
  • Protocolos de colaboración con el sector privado.
  • Retorno de información útil para mejorar la calidad de los reportes.


Esta entrada es complemento a mi entrada original del año 2016 que puede analizarse aquí.

En mi  análisis de 2016 anticipó, creo que  con claridad, los elementos clave de una prevención activa: coordinación, formación, inteligencia y colaboración. Esta actualización no la sustituye, sino que la complementa, incorporando los avances institucionales y normativos que permiten vislumbrar una prevención más eficaz, estratégica y compartida.


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